Este otoño despertó con ganas de contar historias, pero ayer no le apetecía hablar de aquello por lo que le preguntaban y hoy tenía preparado un cuento que nadie supo escuchar.
El viento revuelve las hojas en el barro y a menudo es difícil adivinar de qué árbol se acaban de caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario