domingo, 24 de enero de 2016

Domingo sin ventanas,
sin pasado
ni lluvias.

Bailo en un invernadero,
me desato de mi cuerpo
y me enrosco en tus piernas, tu cuello, en tus brazos largos hasta mis tobillos.

Días sin ventanas,
sin mañana
ni bruma
si tiendo amarres con el mundo.




miércoles, 13 de enero de 2016

Hipérbole

Esta mañana explicaba en clase la hipérbole.
Tanto dolor se agrupa en mi costado que por doler me duele hasta el aliento.
La hipérbole.
Esa herramienta para sacar palabras del vacío y ser capaz de explicar lo imposible.
Esta mañana explicaba la hipérbole y me pareció poderosa.

En el último tiempo me falta algo de alegría y me sobra miedo y me sobran, sobre todo, pensamientos.
He escrito: "me falta algo de alegría" y los ojos se me han puesto más tristes de lo que estaban.
Las palabras pesan y en este caso "me falta algo de alegría" carga mucho más que ese punto de alegría que me falla.

La hipérbole.

Me bloqueo en este tiempo. Las palabras mueren por aplastamiento en mi garganta.
¡Me sentaría tan bien escupir!
pero luego digo, escribo y me oigo
y rectifico, borro y me corrijo.

Demasiada hipérbole.
Ten cuidado, no te pases, no exageres, no es para tanto...
Y sí, es verdad,
pero hay un punto que me duele y me he cansado de buscar la razón
y otra vez no encuentro las palabras para no leerme excesiva y tener ganas de borrarme.

Así te quedas hoy: aparatosa, desmesurada, histriónica.
¡En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridente!

¡Hipérbole, hipérbole, hipérbole!







jueves, 7 de enero de 2016

Estación

Vengo de pasar unos días en el verano.
Hacía calor en mi cuerpo, en aquella casa, en la arena.

En Madrid hace frío,
en mi cuerpo, en la calle sin arena.

En casa es invierno, pero hace calor
porque hay hormigas, pero también conejos, marmotas, damanis y huellas de tortuga.

No sé qué imagen buscar en google para estas palabras.
Una playa por la mañana.
Una casa caliente.
Una tristeza sin forma.
Un ánimo sin cara.

Un cambio de estación.