domingo, 13 de diciembre de 2015

Va desapareciendo,
cada vez es más pequeño,
a ratos incluso imperceptible
y alguna vez he comunicado su fuga.

Pero sigue ahí, puedo escucharlo.
Es una hormiga atrapada en mis venas.
Te irás, pronto, espero, ojalá.

Miedo.

Ni se te ocurra instalarte en mi casa.


Un grupo de árboles de miedo en halloween, en el otoño.  Foto de archivo - 7830712

martes, 17 de noviembre de 2015

Hormiguero

Miedo a lo que más deseas.
Lo decidiste un día y tu cuerpo se llenó de hormigas.
Desde entonces luchas por segar tu campo.
El otoño se llevó ramas podridas,
pero a ratos se balancean hojas muertas en tu tronco.

El tiempo pasa, es su obligación, pero no le metas prisa.
No lo mires.
Vendrá la primavera y tendrá tus ojos.
(Más pequeños y menos tristes)

viernes, 6 de noviembre de 2015

Hojarasca

A ratos se revuelve la hojarasca pero la marmota pelea contra el caparazón.

Este otoño despertó con ganas de contar historias, pero ayer no le apetecía hablar de aquello por lo que le preguntaban y hoy tenía preparado un cuento que nadie supo escuchar.

El viento revuelve las hojas en el barro y a menudo es difícil adivinar de qué árbol se acaban de caer.

viernes, 30 de octubre de 2015

El otoño me salvará

Cuando me pique el agobio en el esófago,
el otoño me salvará.
Cuando tenga miedo para todo,
el otoño me salvará.
Cuando aquello que me daba la vida ahora me la cuestione,
el otoño me salvará.
Cuando me dé vertigo perseguir mis ganas,
el otoño me salvará.
Cuando me despierte en mitad de la noche,
el otoño me salvará.
Cuando tenga que ir a la ducha y no haya tiempo para escribir todos los cuandos del último tiempo,
el otoño me salvará.
Repite como un mantra: el otoño me salvará, el otoño me salvará, el otoño me...


viernes, 23 de octubre de 2015

Cuadernos de Marmota

La tortuga sacó la cabeza del cascarón hace ya muchas temporadas. Se llenó los ojos de impresiones y a ratos se quedó dormida para dar cuenta de tanto dato. Las tortugas son para el verano, pero el último agosto fue demasiado, demasiada emoción, quizás demasiada alegría. Demasiado largo el vuelo. Y a la semana de volver de agosto, una noche se cruzó una pesadilla en su cabeza y tuvo miedo. Mucho miedo. Pánico. Sudor de todo. Picor de piernas. Latido en la cara. Carrera por los pasillos. Socorro. Llamó a su madre.

Ya no era una tortuga.

Las marmotas tienen los ojos grandes, cansancio generalizado y muchas dudas. A las marmotas les encanta el otoño, los arces rojos y cambiar de humor. Las marmotas tienen energía generalizada, viajan en bicicleta y pisan hojas, lo pisan todo. Las marmotas no saben qué animal son. Problablemente piensen que son un árbol.

Me dijo C:  "Anoche me acordaba de tu blog. ¿Lo tienes activo? Podrías volver a escribir."

Resultado de imagen de otoño pisar hojas